Dime cuándo tú vendrás…

El verdadero problema de la crisis energética actual no es cuándo se acabarán los recursos, sino cuándo la demanda interna superará a la producción, agravando un panorama marcado por la lentitud gubernamental para implementar reformas estructurales.
Levantar la mirada

Las violentas protestas, protagonizadas por adolescentes y jóvenes en Europa, tienen raíces sociológicas, políticas, tecnológicas y espirituales. Es la rabia incontenida de las nuevas generaciones, incapaces de levantar la mirada desde las pantallas hacia la realidad tangible, los demás y los valores trascendentales.
Autopsia de una subvención

El Gobierno boliviano ha eliminado el costoso subsidio al diésel oil buscando sincerar los precios del combustible. Aunque la medida busca sanear las finanzas públicas, en medio de resistencias sociales, ajustes económicos y conflictos geopolíticos externos, queda abierta la incógnita sobre el futuro destino de los demás subsidios vigentes en el país (gasolina, GLP, gas natural y GNV).
Mario Argollo y Donald Trump: vidas (desperdiciadas) paralelas

Existe un paralelismo crítico entre Mario Argollo, líder de la Central Obrera Boliviana, y Donald Trump, en la medida en que ambos han emprendido conflictos sociales y geopolíticos destructivos bajo motivaciones cuestionables y estrategias similares. Tras fracasar en sus objetivos iniciales y enfrentar una resistencia inesperada, ambos personajes buscan una salida negociada para preservar su propia supervivencia política ante el desgaste de sus respectivos conflictos.
Las líneas rojas de la conflictividad social

En el conflicto social que asola actualmente Bolivia, el gobierno parece haber optado paradójicamente por la no violencia ante la extrema agresividad de los sectores movilizados. Con la experiencia de Bolivia en esa materia, parece sensato fijar algunas “líneas rojas” para la protesta. Si se superan esas líneas rojas, el peso de la ley, vía juicio y resarcimiento de daños, debe caer con todo rigor sobre los responsables de traspasarlas.
La trampa de Tucídides y la política boliviana

La «Trampa de Tucídides» di Graham Allison — la tendencia histórica de las potencias consolidadas a chocar con las emergentes — sirve para analizar los retos contemporáneos de la Bolivia, con especial referencia a la gobernanza política y a la transición energética.
La tormenta perfecta para YPFB: Entre el sabotaje interno y el caos global

Bolivia se encuentra en una encrucijada: atrapado entre la ineficiencia de YPFB y una crisis global que empuja el crudo hacia los $100, el gobierno de Rodrigo Paz enfrenta el dilema de elegir entre el hambre de la inflación o la plaga del déficit. Sin reservas estratégicas ni divisas, la única salida real es una diplomacia energética agresiva y una transición gradual hacia fuentes renovables para romper la dependencia de los hidrocarburos.
Cuatro años de terror energético

En la guerra desatada por la invasión a Ucrania hace cuatro años, Rusia aplica terror energético destruyendo la red eléctrica ucraniana y causando apagones masivos y crisis humanitaria en inviernos de -20 °C. Ucrania responde con drones contra refinerías rusas, reduciendo su producción petrolera y agravando su déficit fiscal. La energía es vital para la gente y el terror energético debería ser proscrito a la brevedad.
El almacenamiento de la energía

La viabilidad de la transición energética pasa por resolver el tema de la intermitencia de las fuentes renovables. Al explorar diversas soluciones de almacenamiento, se demuestra que existen soluciones técnicas a pesar de sus costos adicionales. Aplicando a Bolivia esas consideraciones, resulta urgente elaborar un Plan de Transición Energética que democratice la generación mediante incentivos normativos y atraiga inversión privada y comunitaria.
Los dilemas de Tariquía

Bolivia se encuentra hoy en una encrucijada crítica que obliga al gobierno a elegir entre la estabilización económica y la conservación ambiental. El caso del pozo DMO-X3, situado cerca de la Reserva Nacional de Tariquía, encarna perfectamente este dilema: aunque el potencial de 2 TCF de gas podría dar oxígeno a las finanzas públicas y garantizar divisas mediante la exportación, el proyecto enfrenta una fuerte oposición por los riesgos ecológicos y sociales. En última instancia, la solución propuesta sugiere superar este «falso dilema» a través de una transición energética estratégica: destinar los nuevos descubrimientos a la exportación para sanear las cuentas, acelerando simultáneamente el desarrollo de fuentes renovables para cubrir la demanda interna y reducir la dependencia nacional del gas.